La cream de la cream

•17 enero 2010 • Dejar un comentario

Estos pasados días de relax navideño me lancé a intentar aclarar cuál podría ser el mejor disco de reggae en español y estilos cercanos (ragga, dancehall…) de los publicados hasta la fecha. Me he puesto en contacto con gente que seguramente supiera más que yo del panorama tanto actual como de las últimas dos décadas, y más o menos he llegado al mismo punto del que, como mera melómana aficionada, había partido.

Me he mandado un par de mails con los propios implicados: con el Hermano L, con Little P,  Swan Bwoy y Shabu, pero salvo éste último, ninguno ha querido mojarse a la hora de valorar el trabajo de los demás. Así pues, tendré que basarme en la crítica que han hecho mis amigos (que podrían montar perfectamente una soundsystem sólo con la música de sus ordenadores) como meras fuentes  informales, en la de Alfonso Gil Royo y Alberto Mingote (periodistas musicales), y en la mía propia.

Alfonso Gil Royo, encargado de la sección de Reggae de la revista Hip Hop Nation y colaborador de la Hip Hop Life y de 4×4 HipHop, ha sido el que me ha facilitado la opinión más completa de todas. Dice: “Creo que sin duda, el mayor referente del reggae español es Morodo: por su musica, por el tiempo que lleva y por la influencia que tiene”. Tanto su primer disco Ozmstayl, como Cosas de Contarte son ejemplo del reggae mas puro que se ha hecho en español. La voz que tiene Morodo y el mensaje que transmite, aparte de ser pioneros, son inigualables.

Por otro lado, sabe valorar el estilo del Swan y del Hermano L, más dancehall que reggae: “Lo que tienen sus discos son muy buenas producciones, aunque con estilos diferentes en el mensaje. El mensaje de Swan es más reggae (critica social) mientras que el del Hermano es más de vacile, como cuando formaba parte de la Puta Opepé. Lleva mucho tiempo y eso se nota, sobretodo en sus directos, que son muy buenos”.

Por su parte, Shabu barre para casa y propone como firmes candidatos a su gente: apuesta por su recién estrenado disco “Compartiendo” con Little P (que personalmente no creo que merezca estar entre los 6 primeros, ni mucho menos), también por su compañero en solitario y su LP “Ponle Mente”. Además sugiere a un grupo algo menos conocido, los gallegos Ganjahr Family, y también le da un merecido voto tanto a Rapsusklei como al Hermano L.

En definitiva, según lo que he podido esclarecer, estos son los 6 mejores discos de reggae y dancehall hasta hoy:

1. “Cosas que contarte” (2005) – Morodo

2. “Malo hasta el hueso” (2008) – Hermano L


3. “Innadiflames” (2009) – Swan Fyahbwoy

4. “Vacaciones en el mar” (1996) – La Puta Opepé


5. “Moa Thai” (2007) – Dchangelangel & Rapsusklei


6.  “Conciencia” (2008) – Ras Boti

S.O.S

•15 enero 2010 • Dejar un comentario

Shabu One Shant empieza en el mundillo allá por el 2000 o 2001 motivado por la escena hip hop y reggae underground de Málaga sin pretensiones de fama, éxito o perdurar en el tiempo, pero sí de que sus mensajes llegasen lo más lejos posible. Desde luego ha sabido cómo hacerlo, pues si Swan Bwoy cuelga su disco en la web para que podamos descargarlo gratuitamente, Shabu no deja que pasen varios meses sin subir un video a youtube con lo último de su cosecha propia. Dice: “La verdad es que la revolución de Internet y del Myspace, ha sido un cambio importante en la difusión. Te das cuenta de hasta dónde llegan tus mensajes, tus melodías o tus canciones, y sientes la respuesta de la gente que te da fuerza para seguir comunicando”.

Su primera aparición fue bajo el nombre de Nabú en el primer ‘one riddim album’ de nuestro país, “Bien sobre mal Vol.1”. Entonces acababa de empezar, apenas tenía técnica vocal y él mismo reconoce que el cambio de nombre tuvo algo que ver con eso, con evitar que le identificaran como un cantante de reggae inexperto.

Sus letras le describen tal y como es en su esencia. Son letras muy “reggae”, muy de denuncia social, cargadas de mensaje de paz y de conciencia. Tanto el título del blog, labba labba, como la cabecera, Mamá África, son un par de canciones suyas y ambas son claras críticas a la política, la corrupción y el abandono del continente africano. Eso sí, también deja paso a una faceta algo más dancehall en su último disco en solitario “Luz Verde” (2008), en el que puedes escuchar dos temas con los que seguramente acabarás de fiesta un Martes en el Cubic.

Aparte de sus EP en solitario, “SendemaWay” y “Luz Verde”, ha grabado otras dos mixtapes, numerosas colaboraciones y un disco recien estrenado con Little Pepe, “Compartiendo”, con quien además forma el grupo Pinnacle Rockers junto al rapero malagueño Ijah. Además, en youtube podemos encontrar numerosas promos que no se escuchan en sus discos y que él mismo graba en su casa con una base de fondo o acompañado de un sonido acústico en directo con El niño de la guitarra.

Cuando le preguntan qué es lo que le falta a la escena reggae en España para explotar, reconoce la falta de artistas y de la unión de ellos: “Parece mentira que el reggae, en el que tanto se habla de paz, de unidad… y en el reggae somos peor que en el rap. Bull it bull it, labba labba… Quizás también estamos errando en los contenidos de las canciones, o estamos usando demasiados estereotipos que no encajan en nuestra sociedad… Lo que falta es que estamos un poco verdes”. Y no le falta razón.

El Hermano L

•28 diciembre 2009 • 1 comentario

Este mallorquín lleva en la música desde principios de los 90, demostrando que la escena más underground del hiphop-ragga en la que se movía La Puta Opepé podía salir a flote poco a poco. Cuando le preguntan si el ragga va a pasar a un nivel más comercial, él mismo compara la situación con la del hiphop hace quince años: “Los que estábamos ahí metidos andábamos un poco a la expectativa y ahora oyes rap en el anuncio de la Vuelta Ciclista. Así que, siguiendo esa regla de tres, quizá dentro de un tiempo sí que pueda haber artistas más consagrados que saquen un disco y puedan girarlo y demás. Pero aún queda camino”.

Estas declaraciones son octubre de 2004, cuando ni él mismo se imaginaría el éxito que ha tenido y sigue teniendo con su únicoLP en solitario editado en 2008: “Malo hasta el hueso”, en el que hasta el título está cargado de ironía y sentido del humor, marcas registradas del cantante: “Yo vengo de la OPP y somos gente de buen rollo, de fiesta, y para nada aparentamos ser malos. No es nuestro rollo, no somos gangsta ni queremos serlo. Por otro lado, viene de una frase jamaicana bad to the bone, que viene a ser algo bueno, insuperable, y quería darle ese sentido al disco”. Le ha llevado tres años grabarlo, producirlo él mismo para que la discográfica (Coffy Records) pudiera invertir en una buena promoción, conseguir una colaboración internacional de la talla de Michael Rose y, sobretodo, masterizarlo bien: había que mezclar temas de hasta 10 productores diferentes.

Para la Puta Opepé sólo tiene buenas palabras: “Tener un grupo de música es toda una experiencia, y a partir de ahí casi todo es bueno. Los Cuñaos significan mucho la verdad, con ellos aprendí muchísimas cosas q siguen ahí y q no se olvidan”. Con ellos sacó uno de los primeros discos de hiphop que se editaron en español “Vacaciones en el mar” (2000) en un tiempo en el que la música era un hobby para ellos, algo que pensaban que nunca les daría de comer. Nada más lejos de la realidad, pues el Hermano L es un referente en el panorama de hoy en día, al menos para mí, alguien admirable que sólo intenta transmitir el reggae y el dancehall en su esencia: buen rollo y mensaje positivo.

Swan Fyahbwoy

•27 diciembre 2009 • Dejar un comentario

Es miembro fundador de la Madrid Dancehall Crew (MDC), pero por lo que realmente se le conoce es por reventar aforo en salas de la talla de la Heineken en Madrid con el estreno de su nuevo disco “Innadiflames“, que se puede descargar gratuitamente desde su web oficial.

Innadiflames significa entre las llamas en patois. Swan Fyahbwoy es el chico de fuego, y él mismo dice: “En el reggae el fuego se utiliza muchas veces de manera positiva, para quemar lo negativo, para quemar las malas personas, las malas mentes, etc. El conjunto del disco son sentimientos ardiendo básicamente. No es un disco superfeliz, es un disco reflexivo, bastante personal, pero es lo que me representa en esta época”.

Su discografía se reduce a un LP y una promo de cinco canciones, “Ni chance ni try“, que fue grabada por La Cobra en un estudio casero y que después fue regrabada y masterizada en Musidrama en Abril de 2006 para ofrecer una mayor calidad y posterior difusión vía Internet, huyendo de cualquier discográfica y distribuyendo su trabajo a través de supporters (quien quiere colaborar con el proyecto dispone de una edición especial con CD+DVD, el resto pueden descargarlo gratis).

Tres meses después de colgar su nuevo disco, ya se habían registrado 200.000 descargas. Dice en una entrevista: “Es una pasada, algo más de dos cientas mil, se pierden los números cuando está colgado en tantos portales y la gente hace tantos “mirrors”. No sé si nos esperábamos algo tan masivo. En Sudamérica está funcionando de puta madre y en mogollón de países está sonando el disco en las fiestas. La acogida es en plan fenómeno nuevo del reggae”.

Antes de todo esto, en 2005, Elan Fernández aka Swan Fyahbwoy, se reveló como dj de Dancehall en Madrid y alrededores. Grabó sus dos primeros temas poco después: el primero Nuh real shotta como respuesta a una denuncia policial a la MDC, el segundo para la fiesta de Nochevieja que celebraba el grupo en ese diciembre.

Él mismo se define como: “Un artista de reggae y de dancehall, sobretodo de dancehall en castellano que salió de Madrid, del colectivo “Ganja Time” y de “Madrid Dancehall Crew” y otras tantas cosas muy normales y muy personales, la verdad”. Para mí, su disco es uno de los firmes candidatos a mejor álbum de reggae en español hasta el momento. No dejéis de escucharle.

Welcome Back Malabar!

•26 diciembre 2009 • Dejar un comentario

Casi un año después, el Malabar (calle Granero) volvió a abrir el 27 de Noviembre con nueva cara. Reformas por dentro y por fuera. Ahora se puede leer el nombre Baden Bar en el enorme graff que cubre toda la fachada del local y que está firmado inconfundiblemente por los Alto Contraste, de lo poco bueno que hay en Salamanca.

Se llame como se llame (aunque para mi siempre será el Malabar), en él podemos escuchar buena música (y ver alguna que otra exposición) siempre que vayamos. Tanto JamSessions, como música en directo a cargo de grupos poco o no muy conocidos de jazz, soul o blues. Además, todos los viernes y sábados dj’s pinchan en directo, entre otros, el dueto formado por Ganjalove y Nacho Pistacho (Wax Taste).

Este es el plan de todas las semanas:
– De Lunes a Miércoles: Las mejores JamSession de la ciudad
– Jueves: Música en directo
– Viernes y Sábados: Sesiones de dj´s en vivo, actuaciones y la mejor música del panorama charro.

Moraleja: Apuntar en la agenda “Ir sin falta TODOS los días al Malabar a partir de las 21.00h”.

Semana de Reggae en Salamambo

•30 noviembre 2009 • Dejar un comentario

MARTES:

Jonás Selektah tiene una cita todos los martes en Cubic Club (Iscar Peyra 30)  para que todos bailen al ritmo de sus sesiones cargadas de Reggae y Dancehall. Descárgate aquí una de ellas.

JUEVES: Los jueves vienen a tope después de un miércoles relajado.

Ladies Night a cargo de Bermuda Triangle en el Café Moderno (Gran Vía 75). Este Dj llega desde el Caribe con influencias del roots reggae  muy jamaicano, pero también mezcla en su repertorio algún que otro tema de dancehall muy movido. Bermuda ha pinchado también como residente en Cubic Club y poniendo las bases en conciertos de Morodo, Hermano L, Swan Bwoy o Cañaman.

Afrobeat Dj’s Collective están todos los jueves en el Country (Juan de Almeida 5) donde montan sus peculiares Afrobeat Party donde se mezclan estilos como el funk, el reggae, el rap, el jazz o el soul. Además de escuchar muy buena música puedes tomarte unas cañitas casi regaladas.

Casualmente, este jueves tenemos en Salamanca a Little Pepe y a Shabu one Shant que vienen a presentar su nuevo disco juntos al margen de Pinnacle Rockers. Estarán backeados por Unity Sound (Madrid), y el warmup será a cargo de Jonás Selektah. El precio de la entrada en taquilla es de 8 € (7 por adelantado en tiendas Long Play) y 12€ con el disco.

VIERNES:

Drama Selektah, Wero y Uncle Erre se juntan en el Lola (Monroy, trasera del Carrefour Express) para preparar unas fiestas a las que llaman Lola Sexy Gyal donde pinchan sesiones de dancehall, hip hop, RnB y me temo que algo de reggaeton. La entrada es gratuita y los precios de las copas bastante suculentos para como está la cosa por Salamanca últimamente.

Algunos viernes, los Afrobeats estarán en el Bar Escala (Caldereros, junto a la Torre del Clavero) para repartir buen rollo de todos los estilos.

SÁBADOS:

La oferta que da el Bar Escala los sábados por la noche es inigualable. Cada fin de semana podemos escuchar algo diferente pero todo del mismo rollo. Uno de los miembros de Afrobeats (Ganjalove) ha puesto en marcha otro proyecto con Nacho Pistacho para fusionarse en Wax Taste, un nombre bajo el que se ocultan grandes sesiones de jungle, D&B y dubstep.

Y si ellos faltan a su cita, no pasa nada… por allí andará el Patata, otro Afrobeat o algún visitante, como el viernes pasado, por ejemplo, noche en la que Irie Lion Sound (León) y El Veneno Crew (Tenerife) dejaron su huella con una velada muy reggae.

Desde Jamaica

•23 noviembre 2009 • Dejar un comentario

Años 30: Ya en esta época había contadas bandas jamaicanas insipiradas por los sonidos del swing o del bebop y todas las corrientes del jazz y rhythm& blues posteriores.

Años 60: El ska y el rocksteady nacen influenciados por los ritmos afroamericanos de los 50 y los 60.

En 1962 la isla se independiza del Reino Unido y el rock que llegaba con la inmigración, junto con  la sintonización de radios de la Costa Este norteamericana, era constante; de hecho músicos locales como Jackie Edwards o Laurel Aitkins no se diferenciaban demasiado de los artistas continentales. Pero trabajando de manera independiente hubo quienes empezaron a engendrar un sonido particular. Cuando los ’60 estaban terminando, un disco de Toots & The Maytals se tituló Do the Reggae, y esa es la primera vez que se emplea la palabra que haría historia.

Es en estos años cuando surgen bandas comoThe Maytals, The Wailers, The Heptones o The Techniques que se inspiran en grupos de soul de los Estados Unidos como Impresions o Temptations. También es a mediados de los sesenta donde el sello Island de Chris Blackwell (descubridor de Bob Marley) adquiere renombre internacional.

Años 70: En España, el reggae ya tenía seguidores desde finales de los ’70 gracias en parte a las visitas de Bob Marley a Ibiza un 28 de junio de 1978 y Barcelona, único concierto en el que tocó Three Little Birds, tema conocidísimo gracias a una campaña de Jeans.

Años 90: El hiphop y el reggae (muy relacionados en el panorama musical español) siguen caminos totalmente distintos hasta comienzos de los ’90.

Ya en el ’93 o ’94 aparecen formaciones que comienzan a hacer guiños a la cultura jamaicana como La Puta Opepé o Mr. Rango en CPV. Vemos entonces las primeras ediciones de trabajos discográficos dentro del hiphop con claras tendencias jamaicanas como “Raggamanda” incluído en el LP “Madird Zona Bruta” (1994) o el “Vacaciones en el mar” (1996) de La Puta Opepé.

Algunos de los primeros discos y maxis editados de contenido totalmente dancehall son “El hombre de los seis millones de dolores” (1998) de Mr. Rango, “Batalla de Cazalla” (1998) de Raggaflá (el pseudónimo jamaicano de la OPP), “Rumores” (1999) de Daddy Maza y el primer single en 7″ del dancehall en español: el “Dis Wan” de Makamersim (2001).

Año 2000: El dancehall no tiene una escena real hasta la explosión en el 2000 del fenómeno del sound system, que juega un papel fundamental en la difusión del reggae en España gracias a colectivos como Roots&Vibes, Stereotone, Riddimwize, Rootseeker, Pastizal, One Blood, Wadada o GanjaTime.

Coincidiendo con  este fenómeno sound, se editan los primeros LP’s dedicados a este nuevo público: “Baby Tu” (2002) de Mr. Rango, “El Sistema” (2002) de Raggaflá, “La Fiebre Amarilla” (2002) de Daddy Maza, “18  kilates” (2002) de Chulito Camacho, y el “Original Dancehall” de Makamersim. Un año antes, un disco había marcado un punto de inflexión: “Omzlstayl” de Morodo en 2001.